La fachada del Pazo do Allo constituye un valor arquitectónico de primer orden. Su diseño continúa el proyecto iniciado con la Torre Viexa, de estilo isabelino, posiblemente realizada por canteros de la Escuela de Egás, arquitectos que han construído también el Hospital Real de Santiago de Compostela, hoy reconvertido en Parador de los Reyes Católicos. Comunmente llamado Hostal de los Reyes Católicos y situado en la plaza del Obradoiro de Santiago, presenta una fachada renacentista que servió de modelo para el pazo de las Torres do Allo. Gómez de Riobóo, impulsó la construcción de la Torre Sur y la ampliación de la antigua ‘casa fuerte’ al cuerpo central que hoy conocemos. Se casó en 1644 con María de las Seixas y Lousada, importante y noble señora de la Casa de Cabana, hermana del Arzobispo de Santiago de Compostela, Francisco de las Seixas y Lousada.

Podemos considerar la fachada del pazo do Allo como renacentista, aunque representa en sí misma un crisol de estilos de importante valor artístico e histórico. La voluntad de renovación arquitectónica de la Escuela de Egás, influenciada por la escuela italiana, los lleva a asumir postulados renacentistas buscando el orden y proporciones clásicas dejando atrás las tendencias del tardo-gótico. Sin embargo, en la fachada del Allo se han mantenido elementos decorativos que se pueden considerar dentro del gótico flamíngero, formado un proyecto que se inscribe en el estilo isabelino. El frente del edificio presenta semejanzas más que salientables con el antiguo Hospital Real. Además de estar su cornisa colmada de gárgolas de desagüe que cumplen su función y confieren magestuosidad al conjunto, encontramtos también elementos barrocos como el balcón de la torre sur, de la misma etapa, presidido por el escudo de armas de la familia.

La parte central de las Torres do Allo, además de dar cabida a los usos y actividades de la ampliada familia de los Riobóo y Seixas, pretende ser un nexo de unión entre el pasado y el presente del linaje representado por Torre Viexa y la Torre Nueba respectivamente. Una composición arquitectónica sobria y elegante que produce un impacto estético en el visitante que se llega a través del robledal de entrada. Una visión que no debe ser muy distinta de la que tenían las gentes del siglo XVI para las que las Torres do Allo representaban poder, nobleza, y el referente artístico, político y moral de la comarca.