La Torre Norte del Pazo do Allo es también llamada la ‘Torre Viexa’, como figura en los documentos que la familia Riobóo conserva desde hace cinco siglos. El motivo del nombre es evidente: es la primera de las torres construidas en el conjunto arquitectónico que forman las Torres do Allo. Perteneciente al estilo gótico final o tardío, su construcción comienza a finales del S. XV por parte de Alonso Gómez de Riobóo, hijo de Berenguela Sánchez de Altamira y Gómes de Riobóo y Vilandefrancos; primeros habitantes del Pazo do Allo. La Torre Viexa, de dos pisos de altura, está estrechamente ligada a la ‘casa fuerte’; una estructura cuadrangular de gruesos muros también denominada ‘casa del allo’ sobre la que se apoyó su levantamiento. Esta casa anexa a la torre sirvió durante muchos años después probablemente de vivienda para la servidumbre de los Riobóo.

«Torre Viexa»

A pesar de tratarse de una construcción civil, señorial y palaciega, la Torre Norte conserva muchos elementos defensivos propios de la arquitectura militar. Sus extraordinarios muros macizos, la austeridad estructural, las ventanas saeteras desde donde se podían disparar lanzas y flechas, los escudos de armas, y la existencia de una única puerta de entrada reforzada confirman que la Torre Viexa es una especie de réplica civil de lo que habría sido el castillo del Allo. Sin embargo, la riqueza ornamental de la torre, con arcos conopiales y mixtilíneos, motivos vegetales en su decoración, gárgolas y espléndidas ventanas de influencia hispano-flamenca; evidencian una intención de transcendencia artística y referente intelectual en la comarca.

Todavía hoy en día impresiona contemplar, mientras nos acercamos atravesando el robledal de entrada, el conjunto formado por la Torre Norte (a la derecha), el edificio central de fachada pre-renacentista, y la Torre Sur o ‘Torre Nueba’ construida casi doscientos años después de la primera.